Cómo funciona SUVO
El modelo: cero comisión
Las plataformas de transporte tradicionales cobran una comisión sobre cada viaje. Esa comisión sale del bolsillo del conductor y se traslada al precio que paga el pasajero.
SUVO no cobra comisión. Ni por viaje, ni por kilómetro, ni por hora. El conductor paga una suscripción periódica por usar la plataforma y se queda con el 100% de lo que cobra.
Como SUVO no gana más cuando el viaje es más caro, no tiene ningún incentivo para inflar precios.
Quién pone el precio
El conductor y el pasajero. SUVO da una referencia calculada con la distancia real por carretera y el tipo de vehículo, pero no impone un monto ni fija un precio mínimo.
Esa referencia es un punto de partida para la conversación, no una tarifa obligatoria.
Mallas de confianza
Cada conductor arma su propia red de pasajeros conocidos: su Malla 1. Son personas que ya lo conocen y que confían en él.
Esos pasajeros pueden invitar a otros con un código. Los invitados forman la Malla 2, referidos de alguien que ya está adentro.
Cuando un conductor no puede tomar un viaje de su malla, existe un protocolo de derrame hacia la Malla 2, para que el viaje no se pierda pero se mantenga dentro de la red de confianza.
Cobertura
SUVO cubre aeropuertos, zonas urbanas del Valle Central, zonas francas, parques corporativos y rutas interurbanas hacia Guanacaste, Puntarenas, Limón y la zona norte.
Las distancias entre zonas se calculan con datos reales de carretera, no en línea recta. Si una ruta no tiene dato cargado, el sistema la estima y lo indica con claridad.